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miércoles, marzo 19, 2008

 

Una herida que jamás sanará.

HACIENDO ALMAS
En esta ocasión muestro algo lindo y para reflexionar con Susana León Abella, quien nos regala dos de sus nuevos textos: "Una herida que jamás sanará" y "Ser feliz". (Susana tiene 15 años de edad, y estudia en el Instituto Politécnico “Antonio Guiteras” del municipio Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, Cuba.)

Una herida que jamás sanará.
Les hablaré de una palabra de ocho letras, que guarda en cada una de ellas un veneno mortal para el corazón, que hace que este se achique y pierda el hermoso color de la pasión. Dolorosa hasta para comentar es la traición.Existen seres humanos que brindan a diario sus cualidades, sentimientos con el objetivo de que otros como ellos puedan lograr la felicidad. Hay quienes realizan acciones dignas de admirar con la intención de ayudar a esa persona necesitada de comprensión, de cariño, y lo hacen por propia voluntad, no porque tengan en mente utilizar este gesto de humanidad para conseguir lo que desean ni alcanzar un gran premio, al no ser el de sentirse útil haciendo un bien a los demás. Hay pocas personas, por desgracia, que son solidarias, la inmensa mayoría se preocupan por si misma, luchan por lograr su propósito, y son capaces de hacerle el mal a otro contar de conseguirlo. Este es un inmenso problema que debemos solucionar, hagámosle conciencia a los seres humanos que no hay nada mas hermoso que brindar paz, amor, amistad a todo lo que nos rodea, que no traicionemos a la vida de esta manera, porque no se lo merece. Recuerden que el tiempo es corto, por lo que debemos aprovecharlo al máximo construyendo caminos directos hacia la verdad y la felicidad, no emplearlo en ideas absurdas, malas, vanidosas, que te llevan directo al hueco profundo de la maldita traición. Deben sentirse miserables aquellos que juegan con los sentimientos nobles del prójimo, o los que se hacen pasar por buenos amigos, compañeros, que te brindan el falso apoyo, te mienten diciendo que te quieren, que se preocupan por ti y cuando menos te lo esperas te destrozan el alma, es como si te clavaran un cuchillo tan afilado como los dientes de una serpiente, soltando el veneno de la traición, dejándote sin ansias de vivir, de confiar otra vez en alguien, por miedo a que te vuelvan a lastimar. Duele muchísimo ser traicionado, saber que tenías una confianza tan cristalina como el agua en una persona y que estabas haciendo el papel de idiota brindándole lo mejor, cuando a tus espaldas te utilizaba y en tus narices te lo demostraba, pero no eras capaz de darte cuenta de la situación, porque ese ser querido estaba en el trono más alto de tus pensamientos. Quien busca la vía de esta palabra de ocho letras, no siente respeto por sí mismo, no vive en paz, ya que cada vez que se mira en el espejo, ni siquiera ve reflejado el rostro de un ser hipócrita, y miren que la hipocresía es despreciable, pero eso no basta para los humanos que son hermanos de la traición, ellos no encuentran ningún rostro en el espejo, porque se vuelven inmediatamente invisibles como el aire, con la diferencia de que los demás notan siempre su presencia, pero no se dan cuenta nunca de que vienen con la intención de traernos desgracias. Hay quien dice que traicionó por un gran amor, por falta de dinero, etc., Todo no es más que una manera que utilizan para salvarse de la sentencia que la vida le tiene guardado como regalo. Nada de lo que digan podrá convencer a la persona herida, lastimada, ya que no existe justificación que logre eliminar el dolor del corazón, producto de la traición. Ni el mejor de los parches hará que el humano olvide el daño que le han ocasionado. Pero debemos ser inmensamente fuertes, y comenzar desde cero con nuestra vida, darle gracias al destino por demostrarnos que el ideal que teníamos de esa persona que era muy querida no existe, que todo fue mentira.Por eso traten de escoger las personas adecuadas para compartir los momentos especiales de la vida, estén siempre con los ojos bien abiertos, atentos para no caer en la trampa de este doloroso sentimiento. No utilicen la venganza de traicionar porque te han traicionado, ya que no vale la pena, lo único que lograrás es aportarle un miserable más a este mundo. Recuerden que de los errores también se aprende, así que utilicemos como enseñanza de que si la traición es una herida que jamás sanará, eso no impedirá que en nuestra alma sobre un espacio para el amor y la amistad.

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